Ser justos con cada uno de nuestros hijos debería ser muy fácil. Quien actúa bien debería llevarse todos los premios; pero lo cierto es que a veces los papeles parecen intercambiarse, y es el que se porta bien el que menos atención recibe por nuestra parte.

Amo a mis dos hijos en sus fortalezas y debilidades. Pero hay algo que es cierto, son totalmente diferentes y hay situaciones en las que uno es más fácil manejar que el otro.

Por un lado está Emir, es el hijo que nunca da problemas, el que todo lo hace bien. El que siempre se sienta a la mesa y termina sólo sus tareas. El que se pone la pijama y se cepilla los dientes porque sabe que así debe de ser. Un hijo que de tan bueno, damos por hecho que no necesita recordatorios, incluso a veces ni elogios y reconocimientos porque se vuelve normal su buena actitud.

Emir unca en la vida ha traído una mala nota o una queja de la maestra, en vez de eso, cada año es premiado por su buen comportamiento, por su compañerismo y por su deseo de aprender y ayudar.

Por otra parte, mi hija Ayelén alterna graciosamente las caritas felices de premios y las caritas tristes de castigos que recibe en la escuela. Siempre está en problemas. Nunca quiere cepillarse los dientes. Reniega en la mesa. No le gusta ayudar ni limpiar, y es por eso que muchas veces la atención se centra en ella.

Tanto en la escuela como en la casa siempre estamos pendientes de su buen comportamiento, se la motiva y se la premia muchas veces; ¿pero qué pasa con Emir? Damos por sentado que él siempre todo lo hace bien, que ya sabe que reglas seguir y que no necesita esa atención extra; cuando en verdad bien se la merece.

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No es poco común lo que acabo de contarles, es un error que muchas veces cometemos como padres; y que debemos tener muy en cuenta a la hora de ser justos con nuestros hijos. En sus fortalezas y en sus debilidades individuales.

Y Es Aquí Donde Aplicamos Esta Técnica Para Ser Justos Con Ambos

Hay algo que funciona para Emir, y es crear momentos especiales para él. Cosas que realmente le gustan y disfruta.

Por ejemplo, dejarlo elegir la cena para premiar su excelente comportamiento en la escuela.

Dejar que elija la película que vamos a mirar.

Darle un tiempo sólo para él. Jugar lo que más le gusta o llevarlo a caminar. Sólos, con toda la atención puesta en él y en sus necesidades.

Acostarlo una noche, cantarle una canción, leerle un cuento, rascarle la espalda hasta que se duerme.

Esos son algunos de los detalles con los que siempre le recuerdo a Emir que aunque su obligación es ser un buen niño, me siento orgullosa y bendecida de que sea tan bueno y tan obediente.

Ayelén también ha comprendido que hay privilegios que uno se gana con mucho esfuerzo, y no son resultado del mal comportamiento.

La motivamos a actuar bien, pero no por eso le pagamos ni le hacemos regalos. La motivación más positiva es dejarle saber que mientras no haga lo esperado, tampoco podrá tener las cosas que ella tanto quiere.

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Cualquiera diría que hay niños malcriados y niños bien educados, la verdad es que hay niños con personalidades diferentes. Niños más dóciles, niños más fuertes. Niños a los que les gusta más agradar a los demás, y niños que no se dan por vencidos porque quieren hacer cumplir su voluntad.

La educación no transforma la personalidad. La educa.Y todas esas características que se reflejan como problemas, pueden sin duda ser redireccionadas de modo que se vuelvan fortalezas que contribuyan a la realización de nuestros hijos como personas independientes.

Es cierto que me encanta la sensación de saber que no tengo que preocuparme por Emir en la escuela; pero eso no hace que quiera que Ayelén sea como él. Hay cosas de ella que la hacen única, y aunque a veces causen problemas, tengo fe que esa fortaleza  y esa obstinación pueden ser sus mejores herramientas si aprende a utilizarlas positivamente.

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About Eliana Tardio

En este espacio Eliana comparte su pasión por un mundo inclusivo a través de las historias de integración natural de sus dos hijos, Emir y Ayelén, quienes crecen y desarrollan sus talentos como modelos de diferentes marcas internacionales. Viviendo con pasión, compasión y estilo; esta es una vida totalmente imperfecta que celebra pequeños grandes triunfos mientras interpreta las enseñanzas en los retos. Eliana fue nombrada el 2015 como Mejor Activista Latina en US gracias a Latinos in Social Media.

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